
Virgen de Nuestra Señora de La Antigua.
La patrona de Alberite se venera en un pequeño retablo construido en 1725 por Francisco Ramírez, dorado y policromado por Sebastián del Ribero en 1733. El importe ascendió a 3.300 reales y para sufragarlo se vendieron unas vacas propiedad de la Cofradía.
Su arquitectura es típicamente barroca con columnas salomónicas y estípites y decorados con profusa hojarasca.
La imagen de la Virgen de la Antigua da la sensación, por su rostro ovalado, de haber sido una talla gótica a la que en el siglo XVIII, para estrenar el retablo, transformaron en una imagen vestida, que solamente conserva de la original la cabeza y las manos.